viernes, 9 de noviembre de 2007

La política en México

El Estado de México se ha caracterizado por poseer a los grupos más fuertes del PRI, y se encuentran ubicados a lo largo y ancho del Estado, siendo así, que a lo largo de sexenios a prevalecido su fuerza sin verse afectado en lo más mínimo en las contiendas electorales en los cuales se lleva la mayor parte de los votos y dejando a sus contrincantes con una considerable ventaja.
Hasta cierto punto las cosas parecen ser así, pero estaríamos descartando todos los demás factores que intervienen y que se encuentran anidados en el corazón de este partido; pues no se está tomando en cuenta el ejército de intelectuales, políticos, terratenientes y empresarios con los que cuenta en diferentes partes del Estado. Siendo una gran parte de ellos, y el más poderoso del país, el llamado: GRUPO ATLACOMULCO. Conformado, solo por mencionar a algunos, a Carlos Hank González, Jorge Jiménez Cantú, Alfredo del Mazo González, Ignacio Pichardo Pagaza, Emilio Chuayffet, César Camacho Quiróz, Arturo Montiel Rojas y el actual gobernador Enrique Peña Nieto.
Lo que no sale a la luz pública y lo que se queda oculto de todo el poder político que ejerce el PRI en esta entidad es demasiada, si se diera una lista de fraudes, hasta este punto apenas ironizo; pues si bien se han encontrado anomalías en las diversas alcaldías que representa este partido, no nos extrañe que no se les siga una investigación o un proceso judicial, al menos que se emplee como chivo expiatorio a cualquiera de los suyos que les este estorbando. La hermandad de este partido; sin temor a llamarla, “asociación delictuosa” siempre trata de tapar los errores que cometen sus aliados y así evitan mediante el soborno o la amenaza que los problemas salgan a la luz pública.
Harían falta páginas y páginas para enumerar toda la serie de fechorías y desmanes que hace el PRI para conservar la supremacía. Ha empleado y seguirá utilizando a diferentes sectores públicos e instituciones educativas y seguirá teniendo a los lideres sindicales sumisos y dispuestos a amenazar a maestros, obreros y campesinos para hacer campaña electoral y promover el voto a favor de determinado candidato. Se tiene conocimiento y se sabe de buenas fuentes de las diversas amenazas de muerte y desempleo de que se sirven los líderes sindicales de maestros para hacer que el PRI siga creciendo y como es que los obligan a conseguir firmas y credenciales de elector.
Como dije anteriormente, esto apenas puede ser un recuento general de lo que sigue siendo esta fuerza política, pues no he mencionado las jugarretas que se hacen entre sí cuando dos grupos del mismo partido luchan por un puesto público. Para muestra basta hacer un recuento muy rápido de las elecciones que se llevaron a cabo en el municipio de Aculco, mismo que se encuentra localizado al norte de la entidad, que colinda con el vecino Estado de Querétaro y los municipios de Polotitlan, Acambay y Jilotepec.
Aculco se ha caracterizado por sus tradiciones en su mayoría de origen Otomí, por la elaboración de productos de leche como dulces, crema y quesos de diversas variedades, así también como por sus artesanías de barro y actualmente en cantera que esta creciendo considerablemente; pues vende sus productos a otros Estados de la República.
Dejando a un lado su riqueza cultural y volviendo a nuestro tema; Aculco se ha visto dominado por familias poderosas como son los Osornio y Alcántara, siendo los primeros quienes han alcanzado algunos puestos en la alcaldía y entre los que se destacan Arturo y Rafael Osornio mismos que han controlado la política al interior del municipio, pues imponen a los que serán los sucesores en la alcaldía y los controlan todo el tiempo para que no se les salgan de las manos.
En las elecciones del 12 de marzo del 2006, compitieron por la presidencia municipal: Javier Venancio Ramírez (PRI) y Jesús Padilla Sánchez (CONVERGENCIA) este último que años antes había sido presidente municipal (PRI), en su ambición por el poder decide nombrase precandidato a presidente por parte del PRI. Dolido de haber sido rechazado, busca cobijo por parte de Convergencia que hasta entonces no había tenido presencia en el municipio, así que se forman dos grupos muy fuertes y se generan toda clase de conflictos y en los cuales hay amenazas, etc.
En torno a la figura de Javier Venancio están de padrinos los Osornio, en tanto que Jesús Padilla tiene a su alrededor a mucha gente que había estado a su lado en su anterior gestión, y como en todo, siempre hay intereses de por medio.
Llegadas las elecciones, el PRI conociendo su desventaja, compra votos sin ningún problema de por medio, aún así, Javier pierde las elecciones; quedando como ganador Jesús Padilla. Y ahora es como se conoce el poder del PRI pues fácilmente se le arrebata el triunfo al ganador y aún imponiendo quejas y demandas, Padilla y su pandilla nada pudieron hacer.
Entorno al anterior caso, todo se pudiera pensar, incluso que la ambición de Jesús se pudo comprar por una fuerte suma de dinero, en torno a esto no hay nada claro, solo que el pueblo siempre es y a sido engañado por lo partidos políticos que siempre buscan sus intereses.
El pueblo de Aculco se inconformó, está claro, pero aún tiene esperanzas en estos grupos políticos sin escrúpulos. Javier Venancio vive en el temor y en la zozobra pues sabe que su gobierno es ilegitimo como todo gobierno que existe en México, pues se constituyen a base de mentiras y fraude burlando al pueblo.
Qué decir ahora de lo que se robó Montiel y de tantos casos que permanecerán en la impunidad y en los que la inocencia de estos gobiernos queda en entredicho. Qué decir de todos los recuentos de fraudes de todos los partidos políticos, que, en resumidas cuentas de diferente sólo tienen el nombre porque bajo la piel llevan el alma de lobos asesinos.
Hasta estas alturas ya basta de tanta corrupción, fraudes, mentiras y asesinatos.
Movamos al pueblo despertando conciencias.
Morir de pie antes que vivir bajo el yugo y de rodillas.
Y sigamos construyendo una lucha desde abajo y a la izquierda.